Todo sobre la suplementación con magnesio
El magnesio participa en más de 300 reacciones enzimáticas del organismo. Sueño, contracción muscular, síntesis de proteínas, regulación del sistema nervioso, producción de energía celular… pocos minerales tienen un papel tan transversal. El problema es que la dieta occidental contemporánea, rica en alimentos procesados y pobre en vegetales de hoja verde, legumbres y frutos secos, no suele cubrir los 375 mg diarios que marca la referencia europea.
Suplementar magnesio tiene sentido, pero no cualquier magnesio sirve. La forma más común en farmacia —el óxido de magnesio— tiene una biodisponibilidad real de alrededor del 4 %. El cuerpo absorbe una fracción mínima y el resto pasa de largo. El bisglicinato, el citrato o el malato alcanzan absorciones del 30–50 %, con mucha mejor tolerancia digestiva. Lo que pone la etiqueta importa más de lo que parece.
En Suplea hemos analizado quince suplementos de magnesio disponibles en España con criterios de fórmula, dosificación, biodisponibilidad, precio, transparencia de marca y evidencia científica. Ninguno de los productos de esta categoría incluye óxido de magnesio como forma principal.