Todo sobre la suplementación con proteína
La proteína en polvo es el suplemento más consumido del mercado y también el más heterogéneo: no todos los productos ofrecen lo mismo en términos de calidad de aminoácidos, digestibilidad ni pureza real. El error más frecuente es fijarse solo en el precio por kilo ignorando el porcentaje proteico real por toma, que puede variar del 65 % al 93 % según el tipo y el fabricante.
Las dos formas dominantes son el whey concentrado (WPC, ~75-80 % proteína) y el whey isolate (WPI, ≥90 % proteína, mínima lactosa). Para quienes tienen intolerancia a la lactosa o buscan la máxima densidad proteica por caloría, el isolate es la elección más eficiente. El hidrolizado añade una digestión enzimática previa que acelera la absorción, aunque la diferencia práctica para la mayoría de usuarios es marginal comparada con el sobrecoste.
En Suplealab evaluamos cada proteína con los mismos seis criterios que aplicamos al resto de suplementos: calidad de fórmula, dosificación, biodisponibilidad, calidad-precio, transparencia de marca y respaldo en evidencia científica.