Nuestra opinión
Las Gotas D3+K2 de Vitamaze obtienen un 8,0/10 en Suplealab. Con 5.000 UI de D3 y 11 µg de K2 MK-7 al 99,7% de pureza por dosis de 5 gotas en aceite, y un precio de 0,05 €/día (17,30 €), es el producto con el mayor aporte de D3 por euro de todo el análisis. El formato en gotas sublinguales con aceite tiene potencialmente la mayor biodisponibilidad de D3 del ranking, ya que la absorción mucosa evita el primer paso hepático. La K2 al 99,7% de pureza es un punto positivo explícito. El límite claro de este producto es la dosis de K2: 11 µg por toma está muy por debajo del mínimo terapéutico documentado en los estudios de NattoPharma y Kappa Bioscience, que sitúan la dosis eficaz en 90–200 µg/día. A 5.000 UI de D3 continuadas, esa cantidad de K2 es insuficiente para garantizar la activación correcta de la proteína MGP y redirigir el calcio fuera del tejido vascular. Es ideal como suplemento de D3 de alta potencia con un aporte simbólico de K2, no como producto D3+K2 equilibrado. Para quien necesita ambas vitaminas a dosis plenas, Vitamaze 180 comprimidos (8,4/10) aporta 5.000 UI D3 + 100 µg K2 a 0,11 €/día.
El formato en gotas sublinguales ofrece la mayor biodisponibilidad teórica de todos los métodos de administración de vitaminas liposolubles: al depositarse debajo de la lengua, parte del principio activo puede absorberse directamente a través de la mucosa oral, evitando el paso digestivo. Vitamaze lleva esta ventaja al extremo con una fórmula sin aditivos, solo los principios activos en un vehículo mínimo.
Aquí está el punto crítico de este producto: la dosis de K2 por toma estándar (5 gotas) es de tan solo 11 µg de MK-7. La mayoría de estudios que demuestran beneficios del K2 en carboxilación de osteocalcina y reducción de calcificación arterial trabajan con dosis de 45 a 200 µg/día. Con 11 µg, el efecto del K2 es marginal y probablemente insuficiente para los fines cardiovasculares y óseos que justifican incluirlo en la fórmula.
Dicho esto, el D3 sí está en dosis terapéutica: 5000 UI por 5 gotas. Y la pureza del MK-7 (99,7%) es de las más altas del mercado. Si el usuario ajusta la dosis tomando más gotas para elevar el K2, también elevará el D3 por encima de lo recomendable. Es una limitación estructural del diseño de este producto.
Composición por 5 gotas (dosis diaria habitual)
| Ingrediente | Forma | Cantidad | Nota |
| Vitamina D3 |
Colecalciferol |
5000 UI (125 µg) |
Alta dosis — verificar niveles |
| Vitamina K2 |
MK-7 99,7% all-trans |
11 µg |
Dosis insuficiente ⚠️ |
| Fórmula sin aditivos. Sublingual. 1700 gotas = ~340 días a 5 gotas/día. |
El problema de los 11 µg de K2. La dosis efectiva mínima de K2 MK-7 documentada en ensayos clínicos es de 45 µg/día (estudios de Knapen y Rotterdam); la mayoría de protocolos usan 90–200 µg. Con 11 µg por toma habitual, este producto aporta K2 simbólico, no funcional. Si tu objetivo principal es la K2, considera opciones con 75–100 µg por dosis (Be Levels, natural elements, AAVALABS).
Opinión editorial
Excelente para D3, insuficiente en K2
Si buscas principalmente un suplemento de D3 de alta dosis y el K2 es un añadido secundario, estas gotas son una opción interesante: biodisponibilidad alta, precio bajísimo (0,05 €/día), fórmula minimalista y pureza de MK-7 documentada al 99,7%. El D3 de 5000 UI en gotas sublinguales tiene una absorción potencialmente superior a la de un comprimido sin grasa.
Si, en cambio, la K2 es parte central de tu objetivo —protección cardiovascular, salud ósea, mejor distribución del calcio— estos 11 µg no van a marcar ninguna diferencia medible. Para eso necesitas al menos 45–75 µg por dosis, como ofrecen Be Levels (75 µg MenaQ7®), natural elements gotas (K2VITAL®) o AAVALABS (100 µg).
¿Para quién tiene sentido?
Para personas con déficit severo de D3 que quieren la mayor biodisponibilidad posible a un coste mínimo y entienden que el componente K2 de este producto es marginal. No es la opción para quien quiere los beneficios documentados del K2 en dosis terapéutica.